La Gestión del Conocimiento se ha convertido en ese tipo de frases de moda que empresarios y empleados piensan que entienden y manejan. Pero como en el caso de cualquier metodología especializada, la Gestión del Conocimiento tiene especificaciones que deben ser entendidas y dominadas si los usuarios desean obtener beneficios de ella.
La implementación de la gestión del conocimiento en una empresa, requiere una completa integración de metodologías y tecnologías de punta. Una implementación de la gestión del conocimiento es un matrimonio de metodologías que impulsan una cultura organizacional para la innovación, y tecnologías orientadas a ayudar a las personas a operar y a tomar decisiones -por ejemplo, para crear nuevos productos y servicios y para mejorar los existentes.
La cultura organizacional para la innovación es aquella que impulsa la innovación. Esta está basada fundamentalmente en metodologías propuestas por expertos que trabajan en áreas del conocimiento tales como el aprendizaje organizacional, los trabajadores de conocimiento y los equipos altamente competitivos. Esta cultura organizacional es el medio para manejar el capital intelectual de una empresa y convertirlo en una potente y activa herramienta de administración de mejora continua. Los empleados tienen que compartir esta cultura y estar al día en los últimos avances en los tópicos fundamentales de la administración de negocios.
Para una exitosa implementación de un sistema de gestión del conocimiento en una empresa se necesitan empleados que sean empreneurs (empleados con actitud de empresarios). Ellos tienen una misión y una visión claramente definidas, un espíritu abierto al cambio, una disposición a la innovación, y la comprensión de que el aprendizaje en el trabajo mejora el capital intelectual tanto de su empresa como el suyo.
Los tópicos fundamentales que se deben tener en cuenta en una cultura organizacional para la innovación son: